30 de agosto de 2011

Descubrí que es posible estar aislado y desprotegido a la vez. Estoy sola y las paredes no me resguardan, todo se invierte, se tergiversa y esas mismas paredes que me oprimían ayer, ahora se vuelven transparentes a mi espalda, disparan la paranoia, y la psicosis de saberlos ahí, expectantes, me enloquece y me obsesiona.
Consumite de una vez, me das ganas de vomitar.
Esfumate, nos van a descubrir.
Seguís siendo veneno en mis manos y ya no puedo tolerarlo. Fluctúo entre la dualidad de flotar eternamente a la deriva o ahogarme para siempre bajo la certeza de ser. Ambas me enferman, me trastornan y siempre desemboco en lo mismo, la misma cuestión de tener tinta pero no papel, y solamente poder delinear mis venas para recordar que siguen ahí,
tan adentro de mí
tan abajo como yo.

25 de agosto de 2011

 24 de agosto.-
Es una ironía, el azar. Llamarlo paradoja escatima el sarcasmo que encapsula. Llamarlo paradoja, lo insulta.
Yo comprendo mi limitación, supongo, y soy tan ilusa como para pasar por alto la lógica, pero suficientemente inteligente para distinguir la realidad. Es evidente la necesidad de significado a cada mínimo detalle de insignificancia.
Y si es así? Que tal si por azar todo es azar, es decir, por azar el azar es azar; aleatoriamente todo ocurre de manera aleatoria, por una casualidad nos rige la casualidad? Y qué voy a saber yo, si lo que entiendo lo hago por un casual y lo que soy, lo soy por el mismo motivo? Claro. Llegados a este punto de la nada, si es eso remotamente posible porque por azar todo se puede -como sea-, qué mejor defensa que negar lo inaceptable. O sea, vivir en el kistch.
El kistch otorga significado a la insoportable levedad del ser. Inventamos la belleza para concretar lo que nos excede, para corporizar lo imaginario, para huir de lo casual. Creamos lo bello como escudo al sinsentido. Con la belleza todo es simple porque no tiene explicación, surge del sentir, que no tiene explicación.
Cuando el sentir se manifiesta como tal, sin embargo, entra en una contradicción porque es por sí mismo, no se explica, solamente nace crece y se manifiesta, entonces asume las características que nosotros mismos encontramos en nuestra propia perdición, el azar. Y qué hacemos? Apelar al sentimiento, masificarlo, encasillarlo e ignorar la explicación que podemos buscar pero no vamos a obtener. Predicamos el progreso y cuando nos damos cuenta del error, inmediatamente, orgullosos, nos limitamos en nuestra propia limitación. 
Es fácil aferrarse a la belleza para vivir, aferrarse a la idea de un destino para desligarse de toda responsabilidad pero al mismo tiempo creer en un futuro.
Pero es emocionante vivir saltando al vacío con los ojos cerrados y desligados de todo significado y determinisimo, así todo es nuevo, sorprendente, inesperado. Es una nueva concepción poética del ser, no la destinación, no, el libre albedrío de la existencia, de lo que se quiere o se desea solo por azar, pero es igualmente hermoso que si estuviera fijado en el universo ancestralmente.
Y también es insoportablemente leve y no, no, no podemos soportarlo, es un peso demasiado grande sobre nuestras conciencias aleatorias y la paradoja vuelve porque el desapego a un destino que jamás existió es inaceptable por lo tanto eliminado por el kistch que es la piedra angular de lo poco que somos y elegir el peso de la noción de la levedad es aún más pesado que el peso del peso de nuestros destinos que siguen sin existir y nosotros abajo, más abajo, encadenados por azar a una mentira.

1 de agosto de 2011

31/07

9:27 p.m

When I get to the bottom I go back to the top of the slide
Where I stop and I turn and I go for a ride
Till I get to the bottom and I see you again.-




Ver en la retrospección la posibilidad en la posibilidad
todo lo que existe y no se muestra
buscar escondidos en la memoria una señal, un signo
y cobrar vida en la vida; solamente observar
la música y una historia concentrados en un mínimo objeto
gotas derramadas en un libro cerrado
la infinita letanía del universo y el tiempo al otro lado de la puerta.

12X17

El punto no es llegar, nunca lo fue el punto está en todos estos devenires esto que es, que no es,  que se crea a sí mismo, de vez en cua...